El filtro de aguas jabonosas
Una forma sencilla para limpiar las aguas jabonosas de la regadera, el fregadero y el lavadero, es hacerlas pasar por un filtro sembrado con plantas que pueden vivir con los “pies” en el agua.
Una parte del agua que entra es tomada por las plantas y evaporada, el resto pasa por un suelo muy activo donde se limpia. La salida del filtro es un brote de agua buena para riego de árboles y jardines.
Funcionamiento del filtro

Las aguas jabonosas de la cocina se pueden hacer pasar primero por un pequeño registro que sirve como trampa de grasas, evitando que estas pasen al interior del filtro.

Posteriormente, el agua entra al estanque con plantas donde pasa por el entramado de raíces, allí son detenidas las partículas sólidas suspendidas en el agua. El lecho poroso con raíces de plantas acuáticas es un excelente medio para la proliferación de bacterias que descomponen los residuos de materia orgánica, hasta convertirlos en nutrientes aprovechables por las plantas.

El agua ya filtrada se puede aprovechar de varias formas dirigiéndola con una manguera al jardín o la hortaliza, o bien , a un pequeño estanque donde se pueda recoger agua para regar las plantas y las aves u otros animales se acerquen a beber.
Entramado de raíces
El lecho del filtro está constituido de la siguiente manera: al fondo por una capa de unos 25 centímetros de espesor de piedras del tamaño de un puño. Encima, una capa de grava y otra de granzón ambas de 15 centímetros. Sobre estas una capa de arena y tierra de 5 cm. Donde se siembran las plantas.
El oxígeno que pasa a través de los tallos porosos de las plantas , provee un ambiente favorable a los microorganismos que viven en la zona de raíces. Esta gran actividad biológica que se da en el entramado favorece la asimilación de la materia orgánica suspendida en el agua. Es decir, las plantas toman la materia suspendida en el agua y la limpian.

 

Al agua lo que es de el agua, a la tierra lo que es de la tierra
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